Era una tibia mañana
que empezaba a alborear
al vívido azul del cielo
que ni es cielo ni es azul,
al vívido azul del cielo
que ni es cielo ni es azul.
Fuimos cayendo uno a uno
de rodillas a adorar
al cholo de las llanuras,
al dios de Teotihuacán,
al redentor del martillo
humilde y sencillo
hasta el final.
Echad al fuego más leña
-mirad que se va a apagar-
y dejad de hablar de guerras
que la única libertad
ha nacido en Nochebuena
y la matamos en Navidad.
Desde Otumba a Guadalupe,
desde Tula a Yucatán
rivales y compañeros
celebren la Navidad
que nos sobran guerrilleros
y andamos cortos de hombres de paz.
Estr.
Jesús el de rostro moreno;
Jesús el de ojos trigueños;
Jesús azteca y chiapaneco,
Cristo chichimeca
reparte tu luz.
Jesús leñador, carpintero;
Jesús pastor y curandero;
Jesús nace en cada momento
que un hermano hace
de un fusil su cruz.
lunes, diciembre 22, 2008
miércoles, diciembre 10, 2008
El escorpión azul (para N.)
El escorpión azul, quizá cansado
del fúnebre trajín de las aduanas,
del parco desfilar de las semanas,
triste escorpión azul de medio lado...
Perfidia de tu lomo vigilado
por dos insolentes pinzas hermanas,
atrás van repicando las campanas
de la madre iglesia del buen pecado.
Ora se fija a tu piel ora se esconde,
prodigio en cada vuelta del reverso
que atrapa una conciencia impenitente.
La misma voz que a media luz responde
como azote del látigo de un verso:
mi futuro, ma belle, es mi presente.
del fúnebre trajín de las aduanas,
del parco desfilar de las semanas,
triste escorpión azul de medio lado...
Perfidia de tu lomo vigilado
por dos insolentes pinzas hermanas,
atrás van repicando las campanas
de la madre iglesia del buen pecado.
Ora se fija a tu piel ora se esconde,
prodigio en cada vuelta del reverso
que atrapa una conciencia impenitente.
La misma voz que a media luz responde
como azote del látigo de un verso:
mi futuro, ma belle, es mi presente.
viernes, diciembre 05, 2008
Siete vidas
Ni vivo ni difunto ni en el tajo,
dueño apenas de una pensión de heridas,
por deslizar tu bra senos abajo
¿qué ket no soñaría siete vidas?
Ni difunto ni vivo ni enredado
en las flechas de aquel tiempo que vino
a confundir pretérito y pasado,
a promediar el can con el felino.
Vivo y muerto (o puede que muerto y vivo)
maullando un soniquete primitivo,
sudando pedigrí por los tejados
de un cuántico refugio del deseo.
dueño apenas de una pensión de heridas,
por deslizar tu bra senos abajo
¿qué ket no soñaría siete vidas?
Ni difunto ni vivo ni enredado
en las flechas de aquel tiempo que vino
a confundir pretérito y pasado,
a promediar el can con el felino.
Vivo y muerto (o puede que muerto y vivo)
−grosera superposición de estados−,
oliscando carroñas de museo,maullando un soniquete primitivo,
sudando pedigrí por los tejados
de un cuántico refugio del deseo.
viernes, noviembre 14, 2008
Un rumor se propaga con el viento
Un rumor se propaga con el viento
fatal, desaforado, caprichoso,
insidia infantil, crueldad con poso
de ignominia, de foco virulento.
Un rumor va anticipando el momento
de quitarnos la ropa ante el coloso,
de extirpar de la boca eso pringoso
que enturbia con palabras nuestro aliento.
Un rumor como fondo de pantalla,
tararí de trompeta con sordina
que envenena, amortaja y encanalla.
Contra la voz de Safo aquella inquina
colegial, ninguna garganta calla
cuando hasta el respirar ya desafina.
fatal, desaforado, caprichoso,
insidia infantil, crueldad con poso
de ignominia, de foco virulento.
Un rumor va anticipando el momento
de quitarnos la ropa ante el coloso,
de extirpar de la boca eso pringoso
que enturbia con palabras nuestro aliento.
Un rumor como fondo de pantalla,
tararí de trompeta con sordina
que envenena, amortaja y encanalla.
Contra la voz de Safo aquella inquina
colegial, ninguna garganta calla
cuando hasta el respirar ya desafina.
To B. (o no ser)
Enredando a hurtadillas mi pellejo
con besos mal paridos del subsuelo
las verdades, deudoras de otro cielo,
dejan paso a las farsas del espejo.
Y en la hora nona, la de la agonía,
mi nombre escucho desde una escombrera,
por no esputar sobre tu calavera
me alejo buscando la luz del día.
Yo que al alba, al estertor de los gallos
al horizonte en coche de caballos
te hubiese llevado contra la ley.
Si decides quererme no me abraces
que ya es turno de abrirse los disfraces
but if you hold me don't take your arms away.
con besos mal paridos del subsuelo
las verdades, deudoras de otro cielo,
dejan paso a las farsas del espejo.
Y en la hora nona, la de la agonía,
mi nombre escucho desde una escombrera,
por no esputar sobre tu calavera
me alejo buscando la luz del día.
Yo que al alba, al estertor de los gallos
al horizonte en coche de caballos
te hubiese llevado contra la ley.
Si decides quererme no me abraces
que ya es turno de abrirse los disfraces
but if you hold me don't take your arms away.
Crepuscular
Recuerdo cuando el beso de Iscariote
de tu boca hizo escala en mi mejilla
mientras me iba a morir hacia la orilla
del mar de la rutina de otro escote.
Recuerdo aún cuando envuelta en tu aureola
de diva de un glamour que a bien tuviste
me vendías el agua y el alpiste
a punta de cariño de pistola.
Recuerdo al fin ese último escenario
de Sunset Boulevard haciendo esquina
con algo parecido a la arrogancia.
Y a voces un secreto de sumario
que atrona lancinante en la piscina
y una febril sirena de ambulancia.
de tu boca hizo escala en mi mejilla
mientras me iba a morir hacia la orilla
del mar de la rutina de otro escote.
Recuerdo aún cuando envuelta en tu aureola
de diva de un glamour que a bien tuviste
me vendías el agua y el alpiste
a punta de cariño de pistola.
Recuerdo al fin ese último escenario
de Sunset Boulevard haciendo esquina
con algo parecido a la arrogancia.
Y a voces un secreto de sumario
que atrona lancinante en la piscina
y una febril sirena de ambulancia.
Esta vez
Esta vez no me salgo con la suya
esta vez no me muero por la boca
que este oro en que convierte lo que toca
no me ciega esta vez, no me apabulla.
Esta vez no me asomo a su ventana
no encallo en la pecera de su pez
no me quito la ropa, no esta vez
acreedora de carga más liviana.
Esta vez no me quedo sin resuello
esta vez represento otro papel
esta vez no me agarra por el cuello
ni me deja sin parte en el pastel
ni festeja esta vez mi descabello
con lágrimas de plomo en su burdel.
esta vez no me muero por la boca
que este oro en que convierte lo que toca
no me ciega esta vez, no me apabulla.
Esta vez no me asomo a su ventana
no encallo en la pecera de su pez
no me quito la ropa, no esta vez
acreedora de carga más liviana.
Esta vez no me quedo sin resuello
esta vez represento otro papel
esta vez no me agarra por el cuello
ni me deja sin parte en el pastel
ni festeja esta vez mi descabello
con lágrimas de plomo en su burdel.
Ruido
Parece que fue ayer cuando mañana
en vísperas del día de después
dispuso los minutos del revés
la táctica del tactic: filigrana.
Las horas naufragando en la semana
que empieza cuando llega fin de mes
al par que desandando van los pies
a paso de mortífera desgana.
Presiento acá, letal y afín, el ruido
nocturno de saetas, subversivo,
impúdico, doliente, sostenido.
Presiento que ya solamente escribo
desde el ángulo muerto del olvido
para purgar los golpes que recibo.
en vísperas del día de después
dispuso los minutos del revés
la táctica del tactic: filigrana.
Las horas naufragando en la semana
que empieza cuando llega fin de mes
al par que desandando van los pies
a paso de mortífera desgana.
Presiento acá, letal y afín, el ruido
nocturno de saetas, subversivo,
impúdico, doliente, sostenido.
Presiento que ya solamente escribo
desde el ángulo muerto del olvido
para purgar los golpes que recibo.
Alevosa
Ámame alevosa en tres por cuatro,
así el metrónomo de la cadera
como un vals -prima, segunda, tercera-
anúdame a tu piel, hazme teatro.
Ódiame nocturna en pos del doce
con la severidad de tu mirada
que blande apenas por apenas nada
cimitarras que silban sotto voce.
Odiámame en promedio y yo prometo
rondarte como ave taciturna
glosando rima al cabo de la prosa
en tres por cuatro ámame alevosa,
en pos del doce ódiame nocturna
odiámame y es tuyo este soneto.
así el metrónomo de la cadera
como un vals -prima, segunda, tercera-
anúdame a tu piel, hazme teatro.
Ódiame nocturna en pos del doce
con la severidad de tu mirada
que blande apenas por apenas nada
cimitarras que silban sotto voce.
Odiámame en promedio y yo prometo
rondarte como ave taciturna
glosando rima al cabo de la prosa
en tres por cuatro ámame alevosa,
en pos del doce ódiame nocturna
odiámame y es tuyo este soneto.
Los mismos garabatos
En mis desolaciones, ¿qué me espera?... / (ya apenas veo tu arrastrante falda) / una deshojazón de primavera / y una eterna nostalgia de esmeralda (Manuel J. Othón)
Y después vendrá el silencio estridente,
la retirada y las avanzadillas,
después de ti insisten las pesadillas,
los desmayos y el vértigo renuente.
Después de ti y de mí, tan de repente,
la sed enlutará hojas amarillas
y el amor imprudente de rodillas
morirá, de rodillas, imprudente.
Después fermentará la levadura
absurda de la sinrazón impura,
granito en el culo sin feldespatos.
Entre tú y tú la fina línea roja
que sangró (en tinta impresa la congoja)
por dos veces los mismos garabatos.
Y después vendrá el silencio estridente,
la retirada y las avanzadillas,
después de ti insisten las pesadillas,
los desmayos y el vértigo renuente.
Después de ti y de mí, tan de repente,
la sed enlutará hojas amarillas
y el amor imprudente de rodillas
morirá, de rodillas, imprudente.
Después fermentará la levadura
absurda de la sinrazón impura,
granito en el culo sin feldespatos.
Entre tú y tú la fina línea roja
que sangró (en tinta impresa la congoja)
por dos veces los mismos garabatos.
Mirar de lejos
No esperes ignominias sin revanchas
ni cielos en el fondo del armario
no te cuelgues ningún escapulario
que quieras pretender de quitamanchas.
No sientas desenvolverte a tus anchas
que un ojo entre las cuentas del rosario
te observa y elige de entre el glosario
el verbo que enquista las avalanchas.
También pudiera ser que ebrias mis musas
anduviesen hoy un poco más confusas
de lo normal dictándome consejos.
En ese caso olvida lo que he dicho
que en mi fuero interior reside un bicho
que no sabe lo que es mirar de lejos.
ni cielos en el fondo del armario
no te cuelgues ningún escapulario
que quieras pretender de quitamanchas.
No sientas desenvolverte a tus anchas
que un ojo entre las cuentas del rosario
te observa y elige de entre el glosario
el verbo que enquista las avalanchas.
También pudiera ser que ebrias mis musas
anduviesen hoy un poco más confusas
de lo normal dictándome consejos.
En ese caso olvida lo que he dicho
que en mi fuero interior reside un bicho
que no sabe lo que es mirar de lejos.
Entre la maleza
Aquí la rosa de la boca estuvo, / marchita ya con tan helados besos; / aquí los ojos de esmeralda impresos, / color que tantas almas entretuvo (Lope de Vega)
Puedo decir que habité la mentira
que lloró entre mis brazos la tristeza
que ciego y desnudo entre la maleza
dancé al compás del fuego de la pira.
Puedo decir, aunque este es mi secreto,
que arrendé una barcaza al can Cerbero
que Estigia huele a semen marrullero
y a brasa de carne de Capuleto.
Puedo decir que he soñado baúles
repletos de fauces y de grilletes
donde he visto dormir a los jinetes.
Puedo decir que he andado sobre azules
turquesa y sobre verdes esmeralda
y grises turbión y caras de gualda.
Puedo decir que habité la mentira
que lloró entre mis brazos la tristeza
que ciego y desnudo entre la maleza
dancé al compás del fuego de la pira.
Puedo decir, aunque este es mi secreto,
que arrendé una barcaza al can Cerbero
que Estigia huele a semen marrullero
y a brasa de carne de Capuleto.
Puedo decir que he soñado baúles
repletos de fauces y de grilletes
donde he visto dormir a los jinetes.
Puedo decir que he andado sobre azules
turquesa y sobre verdes esmeralda
y grises turbión y caras de gualda.
miércoles, junio 25, 2008
Tierra a la vista (para mis padres)
En océanos cian de iniquidades,
de ron hiel, de ultrajes de chaqueta,
de Luzbel, de fanfarria y pandereta,
derrotas victoriosas y saudades,
de toros que se cortan la coleta,
de dobles mentiras, medias verdades,
de cuartos de principio y de mitades
zozobra a la deriva mi goleta.
Qué falaz la aritmética mundana
proclive al resultado de una cuenta
que no suma piedad a la tormenta.
Qué fácil con vosotros que mañana
no peligre la vida del artista
y al fin pueda exclamar tierra a la vista.
de ron hiel, de ultrajes de chaqueta,
de Luzbel, de fanfarria y pandereta,
derrotas victoriosas y saudades,
de toros que se cortan la coleta,
de dobles mentiras, medias verdades,
de cuartos de principio y de mitades
zozobra a la deriva mi goleta.
Qué falaz la aritmética mundana
proclive al resultado de una cuenta
que no suma piedad a la tormenta.
Qué fácil con vosotros que mañana
no peligre la vida del artista
y al fin pueda exclamar tierra a la vista.
lunes, junio 23, 2008
Acertijo
Hoy vuelvo a ser vate del malevaje
que confía a tu instinto su poesía
rindiendo más que nunca pleitesía
a la pieza central del engranaje.
Como la tierra es para quien la labra
así el premio, que no digo pero elijo,
es para quien resuelva este acertijo
-comprometida queda mi palabra-:
"De don la tilda aquel que la disfruta
te alabamos, Señor, si de Dios eres
contigo juega el poeta al estrambote.
Tu turno hace más limpia la disputa
te llevan escondida las mujeres
en un pacto de honor con el escote".
que confía a tu instinto su poesía
rindiendo más que nunca pleitesía
a la pieza central del engranaje.
Como la tierra es para quien la labra
así el premio, que no digo pero elijo,
es para quien resuelva este acertijo
-comprometida queda mi palabra-:
"De don la tilda aquel que la disfruta
te alabamos, Señor, si de Dios eres
contigo juega el poeta al estrambote.
Tu turno hace más limpia la disputa
te llevan escondida las mujeres
en un pacto de honor con el escote".
jueves, junio 19, 2008
En la calle
Regamos con vinagres los gaznates,
morimos con la vida en los talones,
afinamos al sol los corazones,
vencemos a la luna los combates,
arrostramos la feria de dislates
de este mundo con buenas intenciones,
trovamos el romance y las canciones,
jugamos en la fila de los vates,
sabemos perder sueños, ganar años,
quebramos con razones los pestillos,
esputamos hiel sobre los anillos
y aunque a veces salimos a la casa
para no descuidar ningún detalle,
seguimos encerrados en la calle.
morimos con la vida en los talones,
afinamos al sol los corazones,
vencemos a la luna los combates,
arrostramos la feria de dislates
de este mundo con buenas intenciones,
trovamos el romance y las canciones,
jugamos en la fila de los vates,
sabemos perder sueños, ganar años,
quebramos con razones los pestillos,
esputamos hiel sobre los anillos
y aunque a veces salimos a la casa
para no descuidar ningún detalle,
seguimos encerrados en la calle.
miércoles, junio 18, 2008
Escondite
I
Te busqué en el pie del azucarero
en los bolsillos de la cafetera
entre los enchufes de la bañera
en el mando a distancia del florero.
Te busqué en las perchas de la guantera
en las gafas de sol del cenicero
en los calcetines del fregadero
entre los pliegues de la papelera.
Te busqué en el cajón de la fregona
en la balda central de la cortina
en la cara de atrás de las monedas
dentro del botiquín de la bombona
en el retrovisor de la oficina
te encontré en el retrete. Te la quedas.
II
Me buscaste en el grifo de la escoba
en el espejo de la lavadora
en el pijama a rayas de la aurora
en las enredaderas de la alcoba.
Me buscaste en la sal de los terrones
en el reproductor de servilletas
en el exprimidor de las galletas
en el trifásico de los sillones
detrás de las persianas del cuchillo
en el interruptor de los zapatos
en todas las nanas de la cebolla
en el burdel de timbres del tresillo
en las paredes del portarretratos
me zurraste y no era yo. Has roto la olla.
Te busqué en el pie del azucarero
en los bolsillos de la cafetera
entre los enchufes de la bañera
en el mando a distancia del florero.
Te busqué en las perchas de la guantera
en las gafas de sol del cenicero
en los calcetines del fregadero
entre los pliegues de la papelera.
Te busqué en el cajón de la fregona
en la balda central de la cortina
en la cara de atrás de las monedas
dentro del botiquín de la bombona
en el retrovisor de la oficina
te encontré en el retrete. Te la quedas.
II
Me buscaste en el grifo de la escoba
en el espejo de la lavadora
en el pijama a rayas de la aurora
en las enredaderas de la alcoba.
Me buscaste en la sal de los terrones
en el reproductor de servilletas
en el exprimidor de las galletas
en el trifásico de los sillones
detrás de las persianas del cuchillo
en el interruptor de los zapatos
en todas las nanas de la cebolla
en el burdel de timbres del tresillo
en las paredes del portarretratos
me zurraste y no era yo. Has roto la olla.
martes, junio 17, 2008
Brindis II
I
Brindo fiel a mi torpeza
como siempre con mi sombra
por la copa que te nombra
por el vino que te reza.
Por los besos que no pido
por los que nunca te he dado
por estar (si hubiera estado)
y por ser (si hubiera sido).
Brindo por los calzonazos
que inventan falsos amores
que nacen hechos pedazos.
Por el olor de las flores
marchitas de tus abrazos
por el fin de mis temores.
II
Brindo por el desatino
cobarde de los veletas
por el perfil de unas tetas
sin el push up clandestino.
Por la canción del pirata
por un sentido te quiero
que no apeste a vil dinero
por la bala que me mata.
Por el IPC y el IVA
por el caviar que he cenado
a pesar de mi saliva
por la fruta del pecado
que una vez mordió la diva
que se acostaba a mi lado.
III
Con la penúltima brindo
por la estulticia profana
las hojas de marihuana
la pulpa del tamarindo.
Por los sabios que corroen
por los necios que cavilan
por el I want you de Dylan
por la Susana de Cohen.
Por las grietas del decoro
por la gata que maúlla
las seis letras del tesoro.
Por mi voz que ya no es tuya
y hoy grita con todo el coro
sin vacilar ¡aleluya!
IV
Brindo por las humedades
que se adhieren a mis versos
por los cristianos conversos
al dios de mis soledades.
Por el día en que las musas
rectifiquen mi apotema
por la cera que no quema
por la fe de las intrusas.
Por los sueños del desvelo
por los insomnios dormidos
por veranos sin calor.
Por vernos en el subsuelo
pertinaz de los vencidos
knock knock knockin' on hell's door.
Brindo fiel a mi torpeza
como siempre con mi sombra
por la copa que te nombra
por el vino que te reza.
Por los besos que no pido
por los que nunca te he dado
por estar (si hubiera estado)
y por ser (si hubiera sido).
Brindo por los calzonazos
que inventan falsos amores
que nacen hechos pedazos.
Por el olor de las flores
marchitas de tus abrazos
por el fin de mis temores.
II
Brindo por el desatino
cobarde de los veletas
por el perfil de unas tetas
sin el push up clandestino.
Por la canción del pirata
por un sentido te quiero
que no apeste a vil dinero
por la bala que me mata.
Por el IPC y el IVA
por el caviar que he cenado
a pesar de mi saliva
por la fruta del pecado
que una vez mordió la diva
que se acostaba a mi lado.
III
Con la penúltima brindo
por la estulticia profana
las hojas de marihuana
la pulpa del tamarindo.
Por los sabios que corroen
por los necios que cavilan
por el I want you de Dylan
por la Susana de Cohen.
Por las grietas del decoro
por la gata que maúlla
las seis letras del tesoro.
Por mi voz que ya no es tuya
y hoy grita con todo el coro
sin vacilar ¡aleluya!
IV
Brindo por las humedades
que se adhieren a mis versos
por los cristianos conversos
al dios de mis soledades.
Por el día en que las musas
rectifiquen mi apotema
por la cera que no quema
por la fe de las intrusas.
Por los sueños del desvelo
por los insomnios dormidos
por veranos sin calor.
Por vernos en el subsuelo
pertinaz de los vencidos
knock knock knockin' on hell's door.
viernes, junio 06, 2008
Poesía (soneto para una despedida)
Poesía, el mar de spray de PilarA,
poesía es la utopía de eme jota,
reír más cuanto más briosa me azota
la tempestad de grillos en la cara.
Poesía es subirse a la canoa
de J@V¡€® y remar con persistencia
poesía, el secreto de la ciencia
de Mario, de Celaya y de Pessoa.
Poesía es trepar hasta tu escote
y quedarse colgado en un pezón
(antes de irme a empinar el papalote).
Poesía es nadar en la epidemia
del verbo y contagiarte la emoción
(antes de hincar rodilla en la academia).
poesía es la utopía de eme jota,
reír más cuanto más briosa me azota
la tempestad de grillos en la cara.
Poesía es subirse a la canoa
de J@V¡€® y remar con persistencia
poesía, el secreto de la ciencia
de Mario, de Celaya y de Pessoa.
Poesía es trepar hasta tu escote
y quedarse colgado en un pezón
(antes de irme a empinar el papalote).
Poesía es nadar en la epidemia
del verbo y contagiarte la emoción
(antes de hincar rodilla en la academia).
martes, junio 03, 2008
Brindis I
I
Brindo a brazo partido
conmigo mismo en secreto
por la luna en allegretto
y el sol bemol sostenido.
Por lo que dices que dice
tu boca sobre el papel
por los ojos de Michelle
por las piernas de Charlize.
Por el pito del sereno
y el coño de la Bernarda,
por los huevos de Tejero
escalfados en veneno,
por el esperma que tarda
en salir del agujero.
II
Por el gol de Maradona
por el bofetón de Rita
por cada beso que quita
una espina a mi corona.
Por las vistas desde popa
por los versos de Sabina
por eso que se me empina
cuando te quito la ropa.
Por las gordas de Botero
por lo que esconde tu falda
por las trenzas de tu pelo
por el cobijo que espero
donde termina tu espalda
y empieza a clarear mi cielo.
III
Con la última copa brindo
contra el olor que despido
por ganarme en un descuido
tu lunar, cielito lindo.
Por los guiños del azar
por las trampas del destino
por la botella de vino
que me acabo de soplar.
Por disfrazarme de amante
y hacerlo, al piano Piazzolla,
baby right here on the floor
hasta que el cuerpo lo aguante
y después guardar la cola
knock, knockin' on heaven's door.
Brindo a brazo partido
conmigo mismo en secreto
por la luna en allegretto
y el sol bemol sostenido.
Por lo que dices que dice
tu boca sobre el papel
por los ojos de Michelle
por las piernas de Charlize.
Por el pito del sereno
y el coño de la Bernarda,
por los huevos de Tejero
escalfados en veneno,
por el esperma que tarda
en salir del agujero.
II
Por el gol de Maradona
por el bofetón de Rita
por cada beso que quita
una espina a mi corona.
Por las vistas desde popa
por los versos de Sabina
por eso que se me empina
cuando te quito la ropa.
Por las gordas de Botero
por lo que esconde tu falda
por las trenzas de tu pelo
por el cobijo que espero
donde termina tu espalda
y empieza a clarear mi cielo.
III
Con la última copa brindo
contra el olor que despido
por ganarme en un descuido
tu lunar, cielito lindo.
Por los guiños del azar
por las trampas del destino
por la botella de vino
que me acabo de soplar.
Por disfrazarme de amante
y hacerlo, al piano Piazzolla,
baby right here on the floor
hasta que el cuerpo lo aguante
y después guardar la cola
knock, knockin' on heaven's door.
lunes, junio 02, 2008
En la ciudad de Silvie
Basta con que me soples si me quemo
que vivas por él si mueres por mí
hace tantas corrientes que no remo
que olvidé que no tengo pedigrí.
Me basta el ciego afán de aquel demiurgo
de los perseguidores amateurs
que recorren buscándote Estrasburgo
por si un día vuelves a Les Aviateurs.
Basta con dos palabras: ven conmigo
para perdernos por las azoteas
(j'espere que vous trouvez Silvie, año cero
desde el recuerdo a lápiz de un testigo)
y escribir torcido cuando no me veas
sobre cualquier pared "Laura, te quiero".
que vivas por él si mueres por mí
hace tantas corrientes que no remo
que olvidé que no tengo pedigrí.
Me basta el ciego afán de aquel demiurgo
de los perseguidores amateurs
que recorren buscándote Estrasburgo
por si un día vuelves a Les Aviateurs.
Basta con dos palabras: ven conmigo
para perdernos por las azoteas
(j'espere que vous trouvez Silvie, año cero
desde el recuerdo a lápiz de un testigo)
y escribir torcido cuando no me veas
sobre cualquier pared "Laura, te quiero".
Suscribirse a:
Entradas (Atom)







